jueves, julio 07, 2011

Machu Picchu



Recomiendo observar en varias fotos, los "ecos" con que se reflejan las montañas en las construcciones de piedra y, en general, la fractalidad del paisaje. Es decir, la manera como las formas se repiten cuando cambian de escala. Estas fotos fueron tomadas el 07/07/07


Machu Picchu es la turbina que me eleva

sobre la piel de los dioses

Y me pone de frente a su mirada sagrada

Machu Picchu es el tren en que atravieso

--las horas y las eras--

entre cañones y selva

Y Machu Picchu es un túnel que cruza

por barreras etéreas

Machu Picchu es la vendedora

de choclos rebosantes

de soles y de oro

Y Machu Picchu es el Urubamba

Onomatopeya y turbulencia de sus cantos rodados

Machu Picchu es un diálogo permanente

de piedras y de niebla

(Eternidad de las nubes, fugacidad de la piedra)

Y es uno de los chakras de la Tierra

por donde las montañas ascienden volátiles al cielo

y las nubes se posan pesadas sobre el suelo

Yo

que vengo de otra región de los Andes

en donde abundan los chakras

-Territorio

como Machu Picchu

de los osos de anteojos

Y nicho de cóndores y gallos de roca-

Reconozco fragmentos de ese diálogo cósmico:

No me son del todo ajenas

ni la gramática de la cal

y de la lava

Ni la sintaxis del agua

Los susurros florecen

en los silencios de piedra

Cada liquen es un signo de puntuación

Y una inflexión de la voz

--- Es una pausa ---

Cada huella del cincel es una letra

En todos los muros

en todos los caminos

hay frases evidentes para quien sepa leerlas

Nadie puede decir con certeza

si Machu Picchu pertenece al cielo o a la Tierra

Ni si es obra de dioses o de hombres

Seguramente Machu Picchu es ambas cosas:

Una interfase que permite que afloren los dioses

que habitan en los hombres

Y la posibilidad para los dioses

de las lujurias humanas

Machu Picchu es una teofanía

Una señal

(Huella y sombra de los dioses

redundante en su presencia contundente)

Y una antropofanía:

Notificación a los dioses

de la decisión de los hombres

de convertirse en constructores de abismos y montañas

De penetrar sus terrenos y amenazar su monopolio

Nadie puede tampoco

explicar con certeza

Ni cuándo ni a dónde se fueron los habitantes

de la ciudad de las rocas

Y sin embargo allí están

como una presencia que se huele

(Su respiración se siente)

[En esta foto hay un cóndor]

A lo mejor nunca se fueron:

Se fusionaron con las montañas

y las nubes

Y se convirtieron

en selva y en estrella

Y en rayo de sol sobre la piedra

Machu Picchu habla en el lenguaje

del agua en los morteros

(Laberintos y tréboles que dibujan las ondas)

Y de los musgos que crecen

en uniones y grietas

Machu Picchu es cielo penetrando en la corteza del planeta

Y lengua de la Tierra tocando las estrellas

Gustavo Wilches-Chaux

Machu Picchu – Bogotá, Mayo del 2002

Cuando estábamos allá, Simón mi hijo me hizo caer en la cuenta de que en el cerro del extremo derecho de la foto aparece un enorme número "7". La foto fue tomada el 07/07/07, pero por supuesto el relieve de la montaña no cambia con la fecha.

2 comentarios:

Beatriz Garces dijo...

Qué maravilla!! las imágenes, las palabras, los sentires, los amores, los pensares... todos, cada uno, los entiendo... sí, sus habitantes no se fueron, están allí fundidos con las piedras, la selva, el río... Gracias por compartirnos esta, tu experiencia!!!
Y el cóndor, ...

Abrazos,
Beatriz Garces

Anónimo dijo...

No hay nada mas maravilloso que un hombre enamorado de la belleza que lo rodea,la inspiración gloriosa de un corazón que interpreta el lenguaje de la naturaleza.
gracias por compartir sus experiencias.
saludos.